domingo, 19 de junio de 2011

Granada, ciudad de Primera

                                                                                    
      
Hacía tiempo que no escribía en el blog. Precisamente por eso: falta de tiempo. Nadie dijo que compaginar trabajo y máster fuera fácil. Aprovechando que hoy es domingo vuelvo a tener  inspiración para escribir teniendo en cuenta lo que ayer se cocía en un campo, en concreto, en el Martínez Valero. Muchos esperábamos  este encuentro como si de un Madrid -Barça se tratara pero esta vez no era ningún equipo de Primera. Eso sí, iban camino de ella. La Liga de las estrellas tenía reservado ayer un hueco para el equipo que mejor jugara al fútbol en estos playoff. Y treinta y cinco años después fue a parar a la ciudad de la Alhambra: Granada.

Ayer se volvió a vivir la emoción del fútbol en dos aficiones que a cualquier ciudadano le hubiese gustado pertenecer.  No soy del Elche ni del Granada pero ayer  apoyaba a los dos  equipos. Quizá porque ambos equipos contaban con ex murcianistas en sus plantillas. El Elche jugaba con Acciari, el argentino que precisamente en 2003 hizo subir al Real Murcia a Primera División con un gol ante el Levante. También hay esencia murciana en el Granada. Abel Gómez, que pasará a la historia además de por su buen juego por la mala suerte de fallar dos penaltis en el partido de ida. Y  no nos olvidamos de su Presidente, el murciano Quique Pina. Ese representante de futbolistas que creó el Ciudad de Murcia . Aquel equipo que  en dos ocasiones quedó a las puertas de subir al cielo de la Primera División y que en ambos casos acabó en cuarta posición. Por fin se quitó la espina.

Ayer todos mirabamos a la ciudad de Elche. El estadio Martínez Valero estaba repleto de afición blanquiverde que soñaba con adelantar el marcador. El 0-0 en los Cármenes  tuvo como protagonista a su guardameta Jaime. Suerte y talento. Pocos son los porteros que son capaces de salvar dos penalti. Pero la suerte del Elche en la ida, se difuminó a la vuelta. En casa, su casa. La suerte  jugaba ahora a favor de los andaluces. Ighalo encaró el primer gol por parte de los hombres de Fabri. Y no todo quedó ahí. A esto, se le sumó un gol anulado del Elche que el  árbitro Miranda Torres estimó como fuera de juego de Pelegrín.

En ese momento, los ilicitanos no se vinieron abajo. Todo lo contrario. Lucharon hasta el final porque sabían lo que estaba en juego. Necesitaban dos goles y llegar a su meta: la portería y la Primera División.  Y llegó el gol de Xumetra que puso el empate a falta de diez minutos para el final. Ellos seguían intentándolo en varias ocasiones.  Los de Fabri en cambio, pedían la hora. Y mientras, el resto de mortales que ya dábamos por vencedores a los andaluces, seguíamos pendientes de lo que pasara en esos minutos.

Y colorín colorado finaliza el partido con el 1- 1 que le devuelve a Granada la Primera División. Una Liga desconocida  para muchos jóvenes y no tan jóvenes que nunca antes habían disfrutado de los suyos jugando con los grandes. Y no será por su excelente afición. Eso sí, ayer las aficiones no brillaron tanto como su fútbol. Pasaremos página de la batalla campal y nos quedaremos con el juego de estos bonitos playoff . Enhorabuena Granada, Ciudad de Primera.



jueves, 5 de mayo de 2011

FELIPE REYES “Podemos ganar a cualquiera”

            


Faltan unas horas para que comience el evento más importante del baloncesto europeo que no es otro que la Final Four. Barcelona ya está preparada para vivir dos días apasionantes en el deporte de la canasta. Sólo uno podrá hacerse con la Euroliga: Maccabi, Panathinaikos, Montepaschi o Real Madrid. Los blancos regresan a la élite del baloncesto afrontando una nueva etapa, la de su nuevo entrenador y la inexperiencia de los últimos años en esta competición. Ambición y ganas no les faltan. Precisamente su capitán, Felipe Reyes nos recibía hace unos días en la Ciudad deportiva del  Valle de las Cañas.


Comenzar esta entrevista dándote la enhorabuena por esa clasificación del Real Madrid que vuelve a una Final Four después de 15 años, me imagino que contento.
Muchas gracias, si muy contento porque para muchos de nosotros es la primera vez que jugamos una Final Four y sobre todo porque para un club como el Madrid es algo muy importante. Estamos muy satisfechos y muy contentos por haber conseguido ese gran objetivo y vamos a Barcelona con muchas ganas, con mucha motivación e intentar hacerlo lo mejor posible para darles una alegría a nuestros aficionados que después de tantos años se lo merecen.

Hablas de Barcelona, de ese día clave del próximo viernes día 6 de mayo para enfrentaros al Maccabi en el Palau San Jordi que se queda sin  su anfitrión, sin el favorito ¿ Os veis con opciones de ganar a los de Tel Aviv?
Si claro, nosotros hemos demostrado este año que somos capaces de lo mejor, hemos ganado a equipos de altísimo nivel en canchas muy difíciles. El Maccabi es un equipo fuerte, un equipo que juega al contraataque, muy atlético. Puede que sea muy difícil de superar pero si jugamos bien podemos ganar a cualquiera.

Precisamente hablando de equipos fuertes, un rival vuestro en cuartos fue un sensacional  Power Electronic donde los aficionados del baloncesto presenciamos cinco partidos muy igualados, ¿cómo visteis a ese rival español?
Fue un rival muy fuerte, el Power demostró que se había merecido estar ahí en ese cruce y dejó claro lo buen equipo que es. No cabe duda que  para la liga ACB va a ser un rival muy difícil.


¿Crees que la generación de los Juniors de Oro debe empezar a dar paso a las nuevas generaciones?
Si, ya va siendo hora porque nos vamos haciendo mayores y los jóvenes  vienen con mucha fuerza. Nosotros hemos hecho mucho por el baloncesto y  se va acercando el final de nuestras carreras pero todavía nos queda un poco para seguir dando alegrías al baloncesto y con la ayuda de las nuevas generaciones creo que al baloncesto español le queda muchísimo.

Las rivalidades en el baloncesto son diferentes a las del fútbol, tu pasaste de jugar del Estudiantes al Real Madrid como pasó en su día con Alberto Herreros o Carlos Suárez, ¿te irías al Barça o sería un cambio muy fuerte?
Sería un cambio muy fuerte. Estoy contento en el Real Madrid y me quedan dos años de contrato que quiero cumplir. No me  planteo jugar en el Barça después de tantos años,  en los que además he sido Capitán, lo siento tan adentro que es difícil o imposible irme a jugar al equipo rival.

Actualmente  se está estudiando retirar el dorsal 11 de Alberto Herreros, ¿qué pasaría si con Felipe Reyes ocurriera lo mismo?
Me encantaría pero tendrían que retirar también unas cuantas camisetas de jugadores ilustres que han pasado por el Real Madrid y  que han conseguido muchos títulos. Hay bastantes más en la cola, no sólo Alberto, que se lo merece por todo lo que ha hecho por el madridismo, pero si cuelgan una, también tendrían que colgar muchas.

Se os escapó la Copa del Rey frentre al Barça pero si la consiguió el equipo de fútbol, ¿sentisteis un poco de envidia?
No, envidia no, mucha alegría. Nosotros nos quedamos a las puertas con el mismo equipo pero ahora se presentan otras oportunidades que esperemos aprovechar. Para nosotros que el Madrid ganara la Copa del Rey fue una alegría muy grande porque todo lo que sea bueno para el futbol también lo es para el baloncesto.

¿Cómo está siendo esta nueva etapa con Lele Molin y como fue ese adiós en la dimisión de Ettore Messina?
La dimisión de Ettore nos pilló a todos por sorpresa, desprevenidos, nadie se lo esperaba.  Su salida fue un cambio brusco a mitad de temporada justo cuando estábamos clasificados para jugar los playoff. Lele pasó de segundo a primero. Él es un entrenador que lleva muchos años siendo segundo entrenador de Ettorre y seguimos con la misma filosofía. La única diferencia  es el entrenador porque Lele es más cercano, no tiene el carácter tan fuerte de Ettore.

Y hablando también de despedidas, ¿Cómo fue esa despedida del que  sé es uno de tus mejores amigos dentro del mundo del baloncesto, Jorge Garbajosa?
Fue duro ver a un jugador que ha hecho tanto por el baloncesto en la situación en la que estaba antes de irse.  Quizá era lo mejor que podía pasar, mirándolo por su bien. Un jugador tan importante dentro del vestuario, que hacia tanta piña y tan buena persona era una baja muy considerable para nosotros, y para mí. Todo el mundo en el vestuario se llevaba muy bien con él, y la verdad es que nos quedamos un poco fastidiados, pero el baloncesto es así, el deporte es así y hay que estar preparado para estas cosas.

En tus inicios fuiste el hermano de Alfonso; desde hace unos años si que eres Felipe Reyes y con tu hermano ha pasado a la inversa, ¿cuándo dejaste de ser el hermano de Alfonso? Sé que sigues siéndolo pero en este juego de palabras…
Hay mucha gente que me sigue llamando Alfonso. Tampoco es algo que te des cuenta. Al principio si que es verdad que era el “hermano de”, pero cuando él  dejó de ir a la selección y yo seguí yendo y consiguiendo medallas empecé a ser  el más conocido. Yo me siento muy orgulloso de que me conozcan como el hermano de Alfonso porque para mi  él siempre ha sido mi ídolo.

Quienes te conocen dicen que eres una gran persona, ¿cómo se define Felipe Reyes?
Pues ya te lo han dicho (ríe). Creo que soy humilde, sencillo, trabajador..

Que juzquen los demás..
Si, es mejor que los demás opinen. Está feo que uno diga esas cosas de si mismo..

 Gracias Felipe  y mucha suerte ante esa Final Four del viernes.
Muchas gracias, a ver si es verdad que ganamos y sale una buena Final Four. Iremos a por todas.

sábado, 23 de abril de 2011

Garrincha: sus dos caras


Si empiezo escribiendo sobre un gran mito del fútbol, un jugador muy querido no sólo por la afición brasileña, sino por aficionados del mundo entero, quizás se hagan muchas cábalas y pronósticos para averiguar de quién se trata. Si aporto más datos como: improvisación, pureza, gran capacidad de regate, amague y velocidad para enloquecer a las defensas contrarias, ya son algunas pistas muy significativas. Y si les hablo de Manuel Francisco Dos Santos, ah…¿ que no son muy forofos del fútbol?; si además les digo que su nombre de “batalla” es “Garrincha” estoy segura que les habrá cuadrado todo el puzzle.
¿Y quién era Garrincha? Manuel Francisco Dos Santos (Pau Grande, Río de Janeiro, 28 de octubre 1933- 20 de enero de 1983). Este es Garrincha. Apodo que evocaba a un ave veloz, torpe y libre como él era considerado por una de sus hermanas.

“Nadie podrá regatear jamás como lo hacía Garrincha” eran las palabras de su compañero de selección Mario Zagalo, y de otros muchos que se fundían en elogios al astro brasileño. Todo jugador desea que le comparen con el mejor. Un ejemplo de ello es Neymar, la nueva promesa del fútbol brasileño  al que a veces comparan con Pelé, sin embargo el propio jugador insiste en que su fútbol se parece más al de Garrincha “ir arriba y atacar”.

El aficionado brasileño siempre ha  tenido como destacados algunos jugadores, es el caso de Pelé y Garrincha. Precisamente Pelé opinaba sobre este último: "Garrincha era un jugador fenomenal. Sin él a mi lado, no habría llegado a conquistar tres Mundiales a lo largo de mi carrera"; pero también hay cabida para los cariñosos calificativos que tenían para él, tales como “La Alegría del pueblo” o El Chaplin del Fútbol”. Brasil no perdió ningún partido con estas dos joyas.

“La afición brasileña nunca podrá decantarse por uno de ellos. La opinión siempre estará muy repartida. Sería como elegir entre uno de tus hijos” me comentaba hace unas horas  Aguinaldo Roberto Gallon “Guina”, ex jugador del Real Murcia brasileño que recuerda con nolstalgia como Mané Garrincha fue uno de sus ídolos cuando él comenzaba a jugar en el Vasco de Gama en 1977.

Fue descartado por otros equipos para la práctica del fútbol, pero sus defectos físicos tales como tener una pierna seis centímetros más larga que la otra y la columna vertebral torcida, no fueron obstáculo para hacer realidad su gran ilusión, la de ser futbolista “sí o sí”.  Su ambición tuvo siempre como meta convertirse en un gran jugador profesional. Y vaya si lo logró.

Sus inicios con el balón fueron en el Botafogo, el club de sus amores, 1953-1965. En él transcurre gran parte de su historia. Jugó 609 partidos y marcó 252 goles. En su debut, anotó tres goles en la victoria por 6-3 sobre Bonsucesso. Pero también tuvieron la oportunidad de poder disfrutar de sus inconfundibles frenadas en seco y gran espectáculo: Corinthias, Barranquilla de Colombia, Flamengo, Red Star francés, y Olaria.

Participó en tres Campeonatos del Mundo: Suecia 1958, Chile 1962 e Inglaterra 1966. Consiguió el triunfo en los dos primeros. Fue precisamente en el mundial de 1962 donde tuvo la oportunidad de entusiasmar a los seguidores brasileños debido a la salida de la selección de Pelé por lesión. Garrincha se convierte en el máximo goleador del Campeonato. Es a partir de este momento cuando se escribe gran parte de la gloria de la Selección de Brasil. Un renombre que tiene como epicentro la habilidad de este jugador pese a que previo a un mundial, el psicólogo de la selección Joao de Carvalahaes le definiera como: “Un débil mental no apto para desenvolverse en un juego colectivo”. Un “débil” que acaba disputando un total de 60 choques con la camiseta carioca, y derrotado sólo en uno.

Al margen de la gloria, destaca su personalidad, su humildad, y sencillez. No le gustaba aparecer nunca en los medios de comunicación. A esto hay que añadir su ingenuidad que dio lugar a diversos rumores sobre sus comportamientos en el campo y fuera de él. Uno de ellos, el vivido tras el triunfo en Suecia de 1958. Mané quedó desolado porque pensó que no volvería a jugar más  y tendría que regresar a Brasil.

Si en su trayectoria personal hubiera demostrado la habilidad que tuvo en el fútbol, su final habría sido muy distinto. Mané Garrincha, que con los pies solucionó todo, también pensó con los pies a la hora de su final, en lugar de usar la cabeza. “Yo no vivo la vida, la vida me vive a mí” repetía siempre cuando le sugerían que moderase su comportamiento fuera del terreno de juego.

Su vida fue corta pero intensa. Su brillante carrera deportiva contrastaba con su desacertada faceta personal, ingredientes más que suficientes para ser llevada al cine. La película basada en un libro del autor Ruy Castro, bien podría identificarse con el título de la obra de Gabriel García Márquez “Crónica de una muerte anunciada” a tenor de su polémica conducta envuelta en toda clase de vicios.

Fue arropado, ensalzado y vitoreado en todos los estadios con la misma magnitud que fue ignorado y marginado en el final de sus días. Se olvidaron del genio.

El estadio de Maracaná, escenario de tardes de ensueño fue precisamente la última morada de este futbolista al que la muerte visitó a la temprana edad de 49 años. Se acabó Garrincha y hoy sus incondicionales pasan página.




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