Hacía tiempo que no escribía en el blog. Precisamente por eso: falta de tiempo. Nadie dijo que compaginar trabajo y máster fuera fácil. Aprovechando que hoy es domingo vuelvo a tener inspiración para escribir teniendo en cuenta lo que ayer se cocía en un campo, en concreto, en el Martínez Valero. Muchos esperábamos este encuentro como si de un Madrid -Barça se tratara pero esta vez no era ningún equipo de Primera. Eso sí, iban camino de ella. La Liga de las estrellas tenía reservado ayer un hueco para el equipo que mejor jugara al fútbol en estos playoff. Y treinta y cinco años después fue a parar a la ciudad de la Alhambra: Granada.
Ayer se volvió a vivir la emoción del fútbol en dos aficiones que a cualquier ciudadano le hubiese gustado pertenecer. No soy del Elche ni del Granada pero ayer apoyaba a los dos equipos. Quizá porque ambos equipos contaban con ex murcianistas en sus plantillas. El Elche jugaba con Acciari, el argentino que precisamente en 2003 hizo subir al Real Murcia a Primera División con un gol ante el Levante. También hay esencia murciana en el Granada. Abel Gómez, que pasará a la historia además de por su buen juego por la mala suerte de fallar dos penaltis en el partido de ida. Y no nos olvidamos de su Presidente, el murciano Quique Pina. Ese representante de futbolistas que creó el Ciudad de Murcia . Aquel equipo que en dos ocasiones quedó a las puertas de subir al cielo de la Primera División y que en ambos casos acabó en cuarta posición. Por fin se quitó la espina.
Ayer todos mirabamos a la ciudad de Elche. El estadio Martínez Valero estaba repleto de afición blanquiverde que soñaba con adelantar el marcador. El 0-0 en los Cármenes tuvo como protagonista a su guardameta Jaime. Suerte y talento. Pocos son los porteros que son capaces de salvar dos penalti. Pero la suerte del Elche en la ida, se difuminó a la vuelta. En casa, su casa. La suerte jugaba ahora a favor de los andaluces. Ighalo encaró el primer gol por parte de los hombres de Fabri. Y no todo quedó ahí. A esto, se le sumó un gol anulado del Elche que el árbitro Miranda Torres estimó como fuera de juego de Pelegrín.
En ese momento, los ilicitanos no se vinieron abajo. Todo lo contrario. Lucharon hasta el final porque sabían lo que estaba en juego. Necesitaban dos goles y llegar a su meta: la portería y la Primera División. Y llegó el gol de Xumetra que puso el empate a falta de diez minutos para el final. Ellos seguían intentándolo en varias ocasiones. Los de Fabri en cambio, pedían la hora. Y mientras, el resto de mortales que ya dábamos por vencedores a los andaluces, seguíamos pendientes de lo que pasara en esos minutos.
En ese momento, los ilicitanos no se vinieron abajo. Todo lo contrario. Lucharon hasta el final porque sabían lo que estaba en juego. Necesitaban dos goles y llegar a su meta: la portería y la Primera División. Y llegó el gol de Xumetra que puso el empate a falta de diez minutos para el final. Ellos seguían intentándolo en varias ocasiones. Los de Fabri en cambio, pedían la hora. Y mientras, el resto de mortales que ya dábamos por vencedores a los andaluces, seguíamos pendientes de lo que pasara en esos minutos.
Y colorín colorado finaliza el partido con el 1- 1 que le devuelve a Granada la Primera División. Una Liga desconocida para muchos jóvenes y no tan jóvenes que nunca antes habían disfrutado de los suyos jugando con los grandes. Y no será por su excelente afición. Eso sí, ayer las aficiones no brillaron tanto como su fútbol. Pasaremos página de la batalla campal y nos quedaremos con el juego de estos bonitos playoff . Enhorabuena Granada, Ciudad de Primera.


